SIEMPRE ESTOY VIGILÁNDOTE

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NO HABÉIS DADO OPCIONES, ...SIN PERDÓN

miércoles, 9 de noviembre de 2011

ME PUEDE COBRAR...?


La burocracia de este país cada día me sorprende más y peor.
Prometo que por mi posición en la comunidad, muchas veces me tengo que morder la lengua literalmente hablando y , ya se me está haciendo un callo, que en poco tiempo será muy difícil mantener una conversación con migo sin usar el lenguaje de las manos. Pero es la incompetencia está llegando a unos extremos, que me parece cada vez más normal lo que nos está pasando… y lo que nos espera. Por desgracia.
Me pongo en materia. Ayer tuve que cumplir con mi obligación de pagar el Ibi de mi santa casa, ese palo que nos pegan cada año, que nos hace tambalear nuestra cuenta y nuestra virtud equilibrista para llegar al final del año. Y qué año.
Me levanto a primera hora de la mañana para llegar a tiempo de todo, pues ya me conozco el paño. Me dirijo a la oficina BASE de mi ciudad, con los pirulos, para pagar la fiesta en metálico. Al llegar al sitio, cual es mi sorpresa, que ya tienen a tres personas esperando y una atendiéndose, pero... solo atiende un funcionario. Los demás no están a las 9:30 de la mañana. Que yo me pregunto, ¿habrán ido a desayunar?. Siendo así. ¿A qué hora se han empezado?. Total que el solitario atendedor, cobrador, como su tarea no es gracia de sus atendidos, discute que
te discute con cada uno de ellos en un largo tiempo de 35 minutos, en los que yo, estoy viendo como se me pasa el tiempo tontamente, por falta de efectivos. Mientras estoy con esas cavilaciones, aparecen los desaparecidos, saciados de hambre, entiendo. Y tomándoselo con la mayor calma posible, empieza a atender a la señora que me precede. El caso es que al cabo de unos 7 minutos es mi turno. Pues eso, que buenos días, que le vamos a hacer, que venía a pagar este impuesto. El muchacho empieza a teclear, mirar la pantalla, clicar y volver a mirar. A la fin dice: que si, que esto se debe. Llámenlo vidente. Yo contesto: que  ya, con los euros en la mano.
-No, no. Esto no lo cobramos aquí.
Me quedo mirándolo diciendo, con la lengua mordida, para mis adentros – ¿como que cualo?-
-Mire, le entrego este documento, y puede pagarlo en cualquiera de estas entidades bancarias o cajas.
-Bien, pues gracias, guardándome los gallifantes- Adiós; buenos días.
Al salir miro donde se puede efectuar el pago. Está” la Caixa”, donde tengo para ir tirando
cuatro perras, de las que me cobran comisiones a diestro y siniestro. Pues que se las ganen. Pienso. Llego al lugar sobre las 10:20h, a una cola de tres personas, curiosamente atendidas por…un empleado. Me espero. 20 minutos más. Me toca, y me dice que eso no lo cobran allí, que tengo que hacerlo en el cajero con el código de barras y tal. Yo que me acuerdo de sus muelas y tal, mordiéndome la lengua, otra vez. Ya me duele la cabeza y contesto
– ¿Me estás diciendo que tengo que hablar y pagar a una máquina?. Y el contesta – si. Y yo le digo – ¿Hablamos?.
Y él me dice-¿Cómo?.
Y, yo le digo- Nada cosas mías, gracias.
Me voy hacia los cajeros, todos ocupados, gente esperando. 10 minutos más. Por fin me acerco a la bicha y empiezo a hacer lo que me marca la pantalla hasta que me pide el Nif. Pongo mi DNI. Error. Pongo el Nif del documento. Más error. Me acuerdo hasta del último tornillo que parió a la puñetera máquina. Ahora si, en voz alta. No asusta nadie, estarán acostumbrados, pienso. Salgo a la Caixa Penedes que tengo en frente, entro. No tengo ni cuenta, ni falta que les hace, ni me conocen. Las tornas han cambiado. Ahora son dos dependientas las que atienden a un Sr., de edad avanzada, y no me prestan atención ni a mí ni a mis buenos días. Al buen hombre le cuesta
entender, lo acepto, ya quisiera yo con su eded… Por fin me atienden
-¿Dígame?
-Vengo a pagar esto- con los dientes apretados.
-¿En metálico?.
- Siiii
Me dice lo que es. Suelto la viruta y me cobra.
-Gracias - digo aliviado, como acabado de ir al escusado, con prisa.
Al salir, respiro hondo y miro el reloj, son las 11:18h. Ya llego tarde.
Menos mal que el que quería pagar era yo,pienso. Si llego a ir a cobrar paso el día entero.
Hay que joderse, bendito país.